
En efecto, parece que fue ayer y de pronto despierto con la noticia de que ya han pasado 21 años de aquella trágica fecha, el terremoto de 1985. Eran las 7:19 am, recuerdo que yo estaba en 6° de Primaria, me levanté para ir a la escuela como todos los días, y, aún sin poder despertar del todo, me dirigí al baño para lavarme la cara, justo cuando me echo el agua, con las manos aun en la cara, comienza a temblar. Yo nunca antes en mi vida había sentido un temblor, y mira que temblor fue a ser el primero!, yo creí que estaba mareada o algo así, pero de pronto mi hermana se levantó como de rayo y me dijo asustada: ¡está temblando!, tardé unos segundos mas para lograr captar lo que realmente pasaba, mientras escuchaba el rechinido de la estructura de la casa. Nos colocamos debajo del marco de la puerta del cuarto de mi hermano, recuerdo que tenía un sistema planetario formado con pelotas de hule espuma, que colgaba del techo y en ese momento comenzaron a rebotar, mas bien parecía un partido de front tenis. El temblor parecía no tener fin, realmente fueron 3 minutos interminables, no quiero pensar para las personas que vivían en Tlatelolco, la zona centro o los lugares mas afectados. Finalmente cesó el temblor, en mi colonia aparentemente todo estaba bien, y mi hermana prendió el radio para oír las noticias. "El centro médico se cayó", dijeron, mientras nosotros escuchábamos atónitas la noticia, pues mi mamá trabajaba como enfermera y era su hora de salida... Por el momento no podíamos hacer nada, así que mis abuelitos me llevaron a la escuela, y mas tarde, como a eso de las 12, mi papá fue por mi a la escuela con buenas noticias...uf! milagrosamente, el edificio de Oftalmología, donde mi mamá se encontraba, fue el único que no sufrió ningun daño. El alma nos volvió al cuerpo.
Recuerdo tambien que mi papá, días después, se ofreció de voluntario para rescatar cuerpos, aunque desgraciadamente no le tocó rescatar alguno vivo, una experiencia bastante fuerte, pues cuenta el estado de descomposición en el que a esas alturas se encontraban, y fue algo muy impactante para él.
Los datos iniciales fueron confusos, los servicios informativos de radio y televisión tardaron unas horas en retomar sus emisiones. El sismo, de 8.1 grados en la escala de Richter, causando gran destrucción en la Ciudad de México. El epicentro se encontró frente a las costas de Guerrero y Michoacán. En la noche del día 20 de septiembre se repitió un sismo de 7.5 grados, se fue la luz, y ya desde ahí, el terror se apoderaba nuevamente de muchos de los habitantes de la Ciudad de México, y mi mamá había regresado al hospital para que le dijeran en que lugar iban a reubicarla, pues volvió a vivir otro terrible momento en el centro médico, para ese entonces, casi totalmente destruído. Ella cuenta que parecía como si estuvieran en guerra, todo era silencio, y solo se oían las patrullas que desalojaban a la gente de entre aquel paraje horripilante, afortunadamente mi mamá y mis abuelitos que la llevaron en carro, regresaron sanos y salvos a casa.
Aún sin las cifras exactas se estima en listas oficiales 10.000 muertes y 5.000 desaparecidos, debido a la censura impuesta por el gobierno en México, poco se sabe sobre la veracidad de las mismas.Tanto el edificio de Televisa Chapultepec como el Hospital Juárez se desplomaron. El edificio de departamentos Nuevo León en Tlatelolco, el Centro Médico Nacional, una factoría de costura en San Antonio Abad y el lujoso Hotel Regis -anexo a la Alameda Central - quedaron reducidos a escombros. Hubo gente que fue rescatada viva entre los derrumbes hasta diez días después de ocurrido el primer sismo.Unos mil edificios de la ciudad quedaron totalmente destruidos y más de cinco mil sufrieron daños estructurales.
En fin, ahora a 21 años de aquel suceso, gracias a Dios aqui seguimos, vivitos y coleando...