Sé que esta entrada debió haber ido en mi blog VIAJES NOCHEBUENA- que por cierto al fin actualicé con el fin del viaje a Alaska-, pero esta vez quisiera publicar aqui la visita que hice hace poco a Nochixtlán, en Oaxaca.
Con motivo de la boda del hijo de una amiga de mi mamá, nos trasladamos al bello Nochixtlán, un pueblito cerca de la Ciudad de Oaxaca.
Realmente me encantó el lugar, sobretodo el ambiente provinciano y la comida que por cierto...mmm! es deliciosa! No sé pero siempre que va uno a la provincia se encuentra conque todo es fresco, todo hecho mas elaboradamente, con esmero, así hasta sabe mas bueno todo.
Desde que llegamos, cenamos una rica tostada de pollo, un pan cocido en horno de leña y un cafecito de olla.
Al día siguiente fuimos a conocer el pueblito, el zócalo, la iglesia, el mercado, todo super tranquilo y con un ambiente muy rico. Desayunamos en casa de la amiga de mi mamá unas deliciosas "picaditas" que son una especie de sopes, nuevamente pan a la leña y esta vez un chocolate oaxaqueño tradicional, batido con molinillo y toda la cosa...mmmm!
Mas tarde fuimos a un pueblito llamado Yanhuitlán, que está como a unos 20 min de Nochixtlán, la boda muy típica, la iglesia preciosa! toda una joya arquitectónica, la familia, muy unida.
Recuerdo que al salir de la iglesia yo estaba un poco distraída filmando, cuando de pronto comienza a tocar la banda! ay! hasta brinqué del susto porque no me la esperaba, todo esto muy típico de la región e incluso hasta algunos, incluyendo a los novios, se pusieron a bailar en el atrio de la iglesia.
Posteriormente nos dirigimos a otro pueblito donde iba a ser la fiesta (del cual no puedo recordar el nombre) y nos recibieron en un patio muy grande con lonas y unas mesas largas largas con sillas alrededor. En primera instancia cantó la hermana del novio, la cual estudió en la Escuela Superior de Música y llevó a varios compañeros que formaron un grupo que estuvo tocando como preámbulo música típica oaxaqueña (la zandunga y la llorona entre otras).
Después nos comenzaron a ofrecer..."una cervecita", la cual al principio rechacé, pero ahi no era de que si querías, ahi era de que orale, "una cervecita, como no", y bueno....ya que Dios la puso en mi camino...pues venga de a'i.
Posteriormente nos sirvieron el vino para el brindis de los novios y luego un mezcalito acompañado de sal con gusano de maguey...yo no se donde comprarían ese mezcal...pero estaba buenísimo!. Luego vino el tradicional mole negro con una buena pieza de pollo, claro no podían faltar las tortillitas hechas a mano y, después de un buen rato de baile, el pastel.
De verdad que fue una experiencia padrísima, de hecho si me caso, me gustaría mucho que fuera algo parecido, sencillo, típico, de día y en un lugar abierto, desde luego con comida mexicana.
Al día siguiente fuimos a hacer algunas compras antes de irnos: "chocolate mayordomo" (el mejor de Oaxaca), piloncillo para el café de mis "vecinos", mole, artesanías, mezcal, gusanos de maguey (que pienso utilizar para hacer apuestas porque no me atrevo a comérmelos así), y por último pasamos a despedirnos de la amiga de mi mamá, quien nos recibió con una deliciosa barbacoa recién hecha y unos deliciosos regalos: pan a la leña, mole negro y chocolate.
Waw! de verdad que me fascinó ese viaje!, aprendí y conocí muchas cosas nuevas de ese estado, del cual solo conocía la capital y Huatulco pero en plan de turismo tradicional, pero me gusta mas hacer ese tipo de turismo en el cual puedes conocer la vida real de los habitantes e incluso inmiscuírte en sus tradiciones y costumbres.
