Estaba recordando la misa del domingo pasado en donde se leyó este Evangelio, y hubo una cosa que comentó el sacerdote, que me dejó pensando mucho: lo curioso de este evangelio es que, Jesús, antes de curar al paralítico le dice que sus pecados le quedan perdonados. Y entonces nos preguntamos, porqué primero le perdona los pecados y luego lo cura físicamente?.
La forma en que podemos interpretar esto es que a veces nosotros, con nuestros errores, complejos, traumas y problemas del pasado, nos encontramos en esa parálisis que no nos deja seguir, y nos la pasamos dándole vuelta y vuelta y vuelta a lo mismo, llenándonos de amargura, tristeza o resentimiento y lejos de salir de ese círculo vicioso, nos adentramos más....estamos "paralíticos". Asi que la forma en que nos podemos ayudar es esa: perdonándonos, reconociendo, claro que hemos tenido errores, que hay cosas en nosotros muy negativas, sin embargo, tenemos siempre la elección de cambiar, de salir adelante, de quitárnos esa parálisis que nos impide seguir.
Necesitamos escuchar esa voz que nos dice: "Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa", y una vez sanos, podamos ahora nosotros, quien sabe, algún día, ser uno de los 4 que cargaban a este enfermo...
1 comentario:
¡Órale! No, pos sí. Gracias por acercarme un poco a estos temas, que por la perspectiva desde donde están vistos, no los había apreciado de esa forma.
Publicar un comentario