
A propósito de que es Semana Santa, he visto cantidades de limosneros por doquier pero sobretodo afuera de las iglesias, o en ocasiones en el transporte público con el speech de que Dios los bendiga, o Cristo los bendiga. Ok, estoy de acuerdo en que hay que practicar la caridad, pero estas personas me parecen un tanto oportunistas, como si dijeran para sus adentros:"hay que aprovechar ahora que andan sentimentaloides con esto de la Semana Santa".
Comprendo que hay gente realmente necesitada, pero pienso que esta gente es la que menos anda queriendo engañar a otros por medio del chantaje y la manipulación, y se le nota deveras que no tienen ni que comer.
Lo mismo pasa en la Navidad, de hecho yo conozco a una familia que le hace a todo para subsistir, venden quesadillas, a veces trabaja la mamá en el OXXO como cajera, a veces venden chicles y dulces en la calle, lo cual se me hace bastante loable, pero lo que no me gusta que hagan es que en tiempo de Navidad se visten con los peores harapos que encuentran y tal pareciera que se arrastran en la tierra para quedar mugrosos y salen a pedir a las calles. Estas personas nos han contado que tienen carro y computadora, cosa que uno ni se imagina cuando los ve en esas fachas pidiendo limosna.
En fin, yo no sé si esté haciendo una acusación muy dura, pero al menos por lo que he visto, así me ha parecido. Ojalá no me pase como la película de Pedro Infante cuando critica a los limosneros y luego él acaba de limosnero, pero la verdad es que me enoja que la gente sea oportunista y se valga de malas artimañas para sacar ventaja en este tipo de eventos.
Estoy de acuerdo que hay mucha gente en las calles y que hay que aprovechar, ok, eso me parece muy válido, pero eso muy distinto.
En fin, de todos modos, el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra...(autogol)
He dicho.
Comprendo que hay gente realmente necesitada, pero pienso que esta gente es la que menos anda queriendo engañar a otros por medio del chantaje y la manipulación, y se le nota deveras que no tienen ni que comer.
Lo mismo pasa en la Navidad, de hecho yo conozco a una familia que le hace a todo para subsistir, venden quesadillas, a veces trabaja la mamá en el OXXO como cajera, a veces venden chicles y dulces en la calle, lo cual se me hace bastante loable, pero lo que no me gusta que hagan es que en tiempo de Navidad se visten con los peores harapos que encuentran y tal pareciera que se arrastran en la tierra para quedar mugrosos y salen a pedir a las calles. Estas personas nos han contado que tienen carro y computadora, cosa que uno ni se imagina cuando los ve en esas fachas pidiendo limosna.
En fin, yo no sé si esté haciendo una acusación muy dura, pero al menos por lo que he visto, así me ha parecido. Ojalá no me pase como la película de Pedro Infante cuando critica a los limosneros y luego él acaba de limosnero, pero la verdad es que me enoja que la gente sea oportunista y se valga de malas artimañas para sacar ventaja en este tipo de eventos.
Estoy de acuerdo que hay mucha gente en las calles y que hay que aprovechar, ok, eso me parece muy válido, pero eso muy distinto.
En fin, de todos modos, el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra...(autogol)
He dicho.
4 comentarios:
Hay una película mexicana que no sé si es "Principio y fin" o "El callejon de los milagros", ambas muy parecidas en formato, en la que se habla de esta red perfectamente organizada que se establece cómo, cuándo y dónde se va a limosnear, cómo tienen que estar los niños (mugrosos, llorando o drogados y dormidos)... y eso te hace pensar cómo nisiquiera serán ellos los que reciban los beneficios de tu limosna, sino aquellos que se encuentran hasta arriba de la red... es una lástima, no se puede confiar en nadie... tal pareciera.
¡Besos mujer!
:)
Muy bueno tu post, y tristemente es muy cierto, por ejemplo hay mujeres que vienen del campo y se prestan niños pequeños de otras mujeres y van a las ciudades a pedir limosnas "para dar mas pena", que triste.
Lo que es verdaderamente triste es que la gente tenga que salir a pedir para poder estar insertos en este sistema falto de oportunidades y donde las diferencias sociales son cada vez más pronunciadas.
Ni hablemos de quienes utilizan o someten a los limosneros, quedando estos esclavos de la situación.
Si tan sólo pensáramos en todo lo que hay detrás de esa persona que pide... si nos pusiéramos un momento en su lugar... las cosas que habrá vivido, que habrá perdido, lo que algún día soñó para sí...
Entonces: Qué me importa si tiene algún bien material en su casa?, qué me importa si aprovecha la semana santa? qué me importa si obtuvo buen dinero de las limosnas ????...
Nos estamos haciendo las preguntas equivocadas...
¿qué estamos haciendo mal como sociedad para que esa persona acabara pidiendo, (sean cuales fueren sus motivos)???.
Sandra (Administradora S.)
bien dicho administradora
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